ADAPTAR(SE).

Adaptar. Cambiar una cosa, modificarla o ajustarla para que sea válida, sirva, funcione, etc., en una situación nueva y con características distintas.
Probablemente, todo lo que nos vayamos encontrando en nuestro camino no sea lo que en un principio teníamos pensado, planeado, previsto o visualizado. Es por eso que, en mi opinión, la capacidad de adaptarse es básica para que cualquier persona pueda gestionar situaciones adversas con más calma y tranquilidad. Y por qué no, ser más feliz.

Del pasado 9 al 12 de enero formé parte de la Selección Catalana de ciclismo en los Campeonatos de España de ciclocross. Una modalidad en la que competí el año pasado disputando el calendario catalán, pero en la que nunca había trabajado como mecánico.
Como corredor, el formar parte de la Selección Catalana siempre había sido un objetivo durante cada temporada, tanto cuando competía en mountain bike como en los últimos años como ciclista de carretera. Pero nunca llegó esa oportunidad. Es por eso que, aunque fuera como mecánico, me hacía especial ilusión formar parte de ese equipo por primera vez.
Dos días de competición, 6 categorías, 15 corredores, 30 bicicletas, no sé cuantos juegos de ruedas de recambio, terreno desconocido y, en juego, un Campeonato de España. Nada podía fallar y la presión, tanto para corredores, como para mí, era necesaria para estar alerta ante cualquier situación en ese día marcado con una X por todos los corredores.

El trabajo preventivo del día anterior siempre es algo a lo que le presto mucha atención. Ya sabéis el dicho; mejor prevenir, que curar. Es por eso que me obligo a revisar todas y cada una de las bicicletas los días previos al día de la competición y, además, tratar de hablar con los corredores para saber las costumbres de cada uno para tener el material al gusto de cada uno. Siendo tantos corredores no fue fácil, pero por suerte, en todo momento, me echaron un cable en momentos en los que no podía con todo. Gestos de agradecer.

Hecho el trabajo, llega el momento de estar alerta. De estar preparado para cualquier imprevisto. De mantener la calma cuando los nervios están a flor de piel. De saber ADAPTARSE ante cualquier situación que se te ponga por delante y aguantar cualquier presión externa más allá de la propia que puedas llegar a exigirte.
Me encontré con una situación complicada antes de dar inicio la carrera en categoría cadete. Dos de los corredores, Joan y Jaume, mientras hacían una última vuelta de reconocimiento al circuito pincharon las dos ruedas de sus bicicletas a media hora de dar inicio la competición. Sus segundas bicicletas no eran iguales, por lo que era importante tener sus primeras bicicletas para correr. Pudimos tubelizar esas ruedas en tiempo récord y los dos corredores , por suerte, pudieron salir con sus bicicletas en perfectas condiciones.

Una situación de la que, sin duda, me acordaré siempre. Por los nervios que, creo, controlé bien, pero sobretodo por la satisfacción enorme de ver a los dos corredores salir con su bicicleta y verlos dándolo todo en su competición.
Los demás corredores no tuvieron problemas destacables, más allá de algún pinchazo que pudimos solventar rápido en zona de boxes.
Agradecer a todos ellos su muestra de confianza hacía mi y su colaboración para cuidar de su material y a todos los miembros del staff (Carles, Pere y Xevi) de la Federació Catalana por acogerme como a uno más durante los días que compartimos, especialmente a Jordi y Albert por compartir y hacer más amenas las horas de furgoneta para ir y volver de Pontevedra.
Otra experiencia más. Sumar es la cuestión.
IL.



Comentarios